Por la enfermedad me crei terminado... pero el hospital me enseño que no hay mejor ni peor cuando eres terminal, solo la esperanza de haberme portado bien en este paso por el mundo, a mi lado sentado en una silla plástica un extraño, dormido, mi hijo... perdón le pido sí te falté y me marcho a un sitio más donde sólo iré. Te encomiendo llevar bien tu vida y ojalá no sea viceversa esta situación en lo fatal.




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